NOIHCRA, un amable lector (o lectora) de
mi artículo Emisores
térmicos FERROLI: otra mentira sobre su “consumo mínimo” ha hecho un comentario sobre dicho artículo que,
por su interés merece ser comentado en otro artículo (éste) para el
conocimiento general de mis lectores, ya que lo que dice es muy posible que lo
piensen otros, y creo que es conveniente dejarlo claro.
Voy a reproducir el comentario de NOIHCRA
“La alta emisión térmica sin duda es un
ardid con tal de camelar al lector. Sin duda. Sin embargo, hemos de tener en
cuenta que la gran conductividad térmica
del fluido sí que garantiza un consumo menor, cosa que no interrelaciona el
extracto publicitario que he leído aquí. Porque al aumentar la conductividad
térmica del emisor, el tiempo preciso para precaldear el dispositivo es menor y
por tanto el ambiente empieza a caldearse antes, lo cual redunda en un menor
tiempo concurrido hasta que la habitación alcanza una temperatura adecuada.
Por otra parte es importante detallar que, si bien el emisor volverá a
enfriarse tan rápido como se calentó, cuando lo haga, lo hará hasta la
temperatura de la sala, la cual probablemente estará para entonces caldeada.
Y pese a todo lo bueno y malo que podamos sacar en claro de esto, no se trata
de que nos engañen en ferroli, sino de que de entre todos los que nos engañan
con su publicidad, cuál es, en la
práctica, más eficiente y eficaz a la hora de llevar a cabo lo que se supone
que el aparato ha de hacer. Sin importar sus pegatinas, galardones y
certificados.”
En general estoy de acuerdo con NOIHCRA,
pues en todo coincide con mis planteamientos, salvo en dos cosas, que he
resaltado en negritas en la reproducción de su comentario.
La primera, cuando dice “Sin embargo, hemos
de tener en cuenta que la gran conductividad térmica del fluido sí que garantiza un consumo menor. En este
punto difiero. Aunque argumente que el tiempo de calentamiento del ambiente es
menor, debido a la alta conductividad, eso no significa que el consumo
eléctrico del aparato sea menor.
El consumo de todos los aparatos de
calefacción eléctricos es idéntico a igualdad de potencia del aparato. Si el
aparato tiene 1.000 vatios (1 KW) de potencia, se basa, como todos, en una
resistencia que al paso de la corriente eléctrica la transforma en calor. En nuestro
caso transforma los 1.000 vatios en calor,
produciendo, en una hora de funcionamiento 860 Kilocalorías (Kcal, unidad de
medida del calor)
Hay un principio físico que dice “la
energía ni se crea ni se destruye. Solamente se transforma”.
Así pues, la energía contenida en el gas
natural, petróleo, saltos de agua, eólica, fotovoltaica, nuclear, etc., se puede
transformar en electricidad. Ya tenemos la energía eléctrica. Apliquémosla
ahora a un motor eléctrico que nos
producirá movimiento. La energía eléctrica consumida se transformará en el
movimiento que necesitamos, pero solo en un porcentaje, por ejemplo, el 90 %.
El resto de
Energía eléctrica consumida, un 10 %, se
transformará en calor, producido en los rozamientos de los cojinetes y en el calentamiento
de los devanados (cableados) del motor.
El rendimiento del motor sería del 90%, pues el 10 % se “pierde” (se
transforma) en calor, cosa que en el motor no es precisamente lo que
necesitamos de él.
Otro ejemplo muy claro: una bombilla del
tipo incandescente, cuya función es dar luz, consume un 10 % en dar luz y “derrocha”
transformándola en calor el 90 % de la energía eléctrica consumida. Así pues,
el rendimiento de esta bombilla es del 10 %. Sin embargo, una bombilla de “bajo
consumo” dedica el 80 % de la energía consumida en transformarla en luz y el 20
% restante lo transforma en calor.
¿Qué sucede con las estufas, radiadores,
emisores térmicos, braseros, o como se les quiera llamar, que se basan en el
energía eléctrica? Pues que la totalidad de la energía eléctrica consumida se
transforma en calor. Su rendimiento es pues del 100 %.
Así pues no se puede decir que dentro de
estos aparatos haya unos que “consumen menos” o que sean más eficaces o de más
alta eficiencia energética. Todo lo que apunte a un menor consumo es
absolutamente falso. Todos consumen lo mismo y proporcionan las mismas calorías
a igualdad de potencia. Una cosa más. Si existieran diferencias energéticas dentro de estos aparatos, ¿No existirían Clases de Eficiencia Energética como en otros electrodomésticos?. No las puede haber porque, sencillamente, no se puede mejorar la eficacia, pues es del 100 %.
Dicho esto, lo que puede diferenciar los
emisores térmicos de fluidos de alta conductividad es que en menor tiempo que
otros ambienten la temperatura de la habitación. Pero por la misma razón, dejarán
de emitir calor cuando se apaguen con la misma rapidez. Queda claro que la cantidad de calor producida será siempre la misma.
Una vez más, insisto, no existen
calefacciones eléctricas más eficientes que otras. Ni existen ni existirán. Solo
se puede economizar con estos aparatos regulando la temperatura y el tiempo de
funcionamiento en cada habitación. Lo demás son cuentos chinos y publicidad
engañosa.
Para terminar: repito mi agradecimiento a
NOIHCRA por su comentario y espero que haya servido también para aclarar dudas
de otros lectores.
esta claro que Ud es un instalador de calefacción por gas.
ResponderEliminarAmigo anónimo:
ResponderEliminarNo tienes ni idea de lo que dices, y además habas por boca de ganso.
Dime un solo artículo mío donde yo recomiende la calefacción a gas, o que anuncie o recomiende un instalador. Ni uno solo.
Si te hubieras tomado la molestia de leer mis datos personales (están aquí al lado, a la derecha) podrías opinar. Pero si eres feliz en tu ignorancia, diciendo lo primero que se te ocurre, adelante. Por mi parte nada que objetar.
Antonio Sánchez